Albarcas

Las abarcas tienen sus orígenes en el mundo rural del archipiélago balear, donde el terreno es escarpado y pedregoso. Para sacar el fruto a la tierra los campesinos necesitaban ponerse en los pies un calzado fuerte, pero flexible a la vez que sencillo. Aunque la fecha exacta es desconocida, hay indicios que los cartagineses que pasaron por las islas baleares hacia el año 200 A.C. ya llevaban un calzado de piel parecido a las abarcas. Formentera Ishvara inició sus pasos hace decadas creando albarcas y ha seguido esta tradicón hasta nuestros días.